Tras regresar de Barbados, Ross se queda de piedra cuando es testigo de un beso entre Joey y Rachel, de cuya relación no estaba al tanto.
Rachel y Joey, junto a la nueva novia de Ross, asisten a una cena en el apartamento de éste. La situación es un poco incómoda y aún más cuando Ross empieza a beber vino sin parar.
Mientras se prepara para tener relaciones por primera vez con Rachel, Joey se muestra tan confiado como siempre. Pero la cosa no sale como esperaban.
Rachel va a celebrar el primer cumpleaños de su hija Emma y logra convencer a Monica y a Chadler para que retrasen su viaje a Vermont, que llevaban planeando durante mucho tiempo.
Rachel está decidida a cambiar su actitud con su hermana pequeña, Amy. Con el objetivo de hacer que Amy sea una persona más responsable, Rachel permite que haga de canguro de su hija.
Ross está exultante por su entrevista con un paleontólogo ganador de un premio Nobel, el doctor Benjamín Hobart, con el que se tiene que ver para conseguir una beca.
Monica y Chandler están nerviosos porque esperan la visita de una empleada de la agencia de adopciones. Ella será la que decida si ambos están preparados para ser padres adoptivos.
Mónica prepara una fabulosa fiesta de Acción de Gracias para sus amigos, pero se enfada al ver que todos llegan tarde.
Nerviosos y esperanzados, Mónica y Chandler viajan a Texas para entrevistarse con una joven embarazada, Erica, que está pensando en darles a su niña en adopción.
Phoebe y Rachel sorprenden a Chandler en horas de trabajo introduciéndose en un coche junto a una atractiva mujer. Las dos siguen al vehículo hasta una mansión.
Joey participa en un concurso llamado "La pirámide de los 100.000". Mientras tanto, Monica y Rachel deciden contratar a un 'striper' para celebrar la diplomatura de Phoebe. Sin embargo, cuando éste aparece, resulta ser un tipo bajito y bastante feo.
Monica, encargada de planificar la boda de Phoebe, está volviendo loco a todo el mundo. La situación llega a un punto en que la propia Phoebe decide prescindir de sus servicios. Durante la ceremonia, Joey hace de padrino de Phoebe en sustitución de su padre, un papel que Joey se toma muy en serio.
Monica y Chandler le muestran la ciudad de Nueva York a Erica, la futura madre del bebé que quieren adoptar. Durante el paseo van conociendo algunos detalles interesantes sobre Erica y su embarazo, como, por ejemplo, que el padre biológico de la criatura puede ser un preso que asesinó a su propio padre. Mientras tanto, Joey le implora a Phoebe que le enseñe francés porque tiene una audición próximamente.
A Rachel casi le da algo cuando, sin decírselo a nadie, acude a un restaurante para una entrevista de trabajo y se sienta en una mesa pegada a otra en la que está cenando su actual jefe.
Joey se siente tan frustrado por las cosas que les están sucediendo a sus amigos, que Phoebe hace todo lo posible para evitar que se entere de la repentina muerte de su agente. Mientras tanto, Monica y Chandler deciden pasarse por la casa que se vende junto a su nueva casa. Allí harán un descubrimiento asombroso.
Mientras Rachel está haciendo todos los preparativos para marcharse a París, el resto de la pandilla decide hacer una fiesta en su honor. En vez de ofrecer un adiós conjunto a todos sus compañeros, Rachel opta por despedirse de cada uno de forma privada.
Rachel, Monica, Phoebe, Joey, Chandler y Ross han estado compartiendo un montón de experiencias a lo largo de los años que han vivido juntos. Ahora ha llegado su último día en común, aunque todavía hay alguna sorpresa. A pesar de que cada uno de ellos ha tomado decisiones importantes sobre su futuro próximo, acuerdan mantener un lazo de unión para siempre, sin importar dónde los lleve su camino.